El
pasado martes vimos en Sitges 3 películas con dificultad creciente, se
podría decir. La primera se la voy a ahorrar, porque me pareció más bien
aburrida y, francamente, no me apetece escribir sobre ella.
Las
otras dos fueron en primer lugar A Field in England, del director Ben Wheatley,
responsable de The Kill List y Sightseers. Si eso les vale como aval para
despertar su interés, olvídense: A Field in England no tiene nada que ver con
ellas. Lo cual no significa que no sea interesante.
Y
por último les hablaré de L’Étrange Couleur des Larmes de Ton Corps, película
para la que, francamente, no estaba preparado; no tengo referentes para valorar este tipo de película con un mínimo de objetividad. El cartel es bonito de verdad,
eso sí.
