

Hace tres semanas se inició la cuarta temporada de Big Love (serie de la que hablamos hace dos entradas), la semana pasada tuvimos el primer capítulo de Cáprica, salpicadura de Battlestar Galáctica (si hubiera puesto "spin-off" se habría entendido a la primera, pero odio utilizar términos ingleses que puedan ser traducidos), y con el inicio esta semana de la tercera temporada de Damages, se completa una parrilla de series excepcional. Y si no, a ver:
Ya hemos mentado Big Love, Cáprica y Damages; continúa, y aún con muchos capítulos a la vista, House (M.D.); a Héroes aún le quedan dos semanas (aunque esta temporada sea para olvidar, todo hay que decirlo); The Big Bang Theory está en la cresta de la ola pero el final de temporada es inminente; octava (¡nada menos!) temporada de 24 en curso y lo que le queda, y aún me queda por mentar Supernatural y Fringe (no soy seguidor de todas las que he mencionado, pero me consta que todas ellas tienen fieles incondicionales).
¿Qué más se puede pedir? Hombre, claro, por pedir... pediría True Blood, pero para mí es y debe ser una serie veraniega; tengo mucha curiosidad por ver hacia dónde se dirige V; Entourage no tiene fecha de estreno (aunque también entiendo que es para el verano, porque resulta muy refrescante); y la verdad, tengo esperanzas de que con el parón los productores y guionistas hayan tenido tiempo para reflexionar, y consigan hacer remontar a Flash Forward.
En próximas entradas me comprometo a hablar, por lo menos, de Cáprica y Damages, y veremos si añado Entourage y True Blood; creo que merecen ser comentadas.
Hasta entonces: ¡feliz visionado!
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